Blog

El día que me escuché, cambió por completo mi vida.

Si no me hubiese escuchado, jamás habría renunciado a la agencia de publicidad donde trabajaba, allá por el 2012.

Ni pedaleado por la Ruta 40 durante 9 meses, desde Ushuaia hasta La Quiaca.

Ni abierto dos blogs que me abrieron incontables puertas.

Ni remado el Lago Nahuel Huapi en un kayak durante 17 días.

Ni empezado a dar talleres y sesiones.

Ni publicado dos libros.

Ni vivido en distintas casas, en distintos paisajes.

Ni reconocido que quiero una vida simple y liviana, en la naturaleza.


Sí: a los 25 años empecé a cuestionar mi vida.


Empecé a hacerme preguntas.

Porque sentía que había algo más grande, con más sentido.

Que la vida podía ser mucho más viva. Más interesante.


Y todo se revolucionó.


Cambió mi trabajo,

mis amistades,

mi noviazgo,

mi rutina,

mi relación conmigo misma.


Y no fue fácil, eh.


En esos años,

estuve bien,

estuve mal,

estuve más o menos.

Sentí culpa,

sentí alegría,

sentí tristeza,

sentí felicidad,

me sentí rarísima.

Hasta que la montaña rusa se fue acomodando.

Y empecé a sentirme en paz.


Lo llamo escuchar la voz.
Lo llamo sentir el pulso interno.
Lo llamo confiar en lo invisible.


Por eso te deseo que te escuches.


Aunque te dé terror cambiar.

Aunque sientas vértigo.

Aunque duden de vos y crean que no vas a poder.


Te deseo que te escuches.

Aunque te sientas un bicho bolita.

Aunque no tengas la más pálida idea de lo que va a venir después.


Te deseo que te escuches.

Porque sos la vida viviéndose a sí misma.

Porque la vida sigue el ritmo de las estaciones y su pulso vital, único e irrepetible.


Te deseo que te escuches.

Para que broten preguntas, respuestas y silencios auténticos en tu tierra fértil.

Para que habites el canal por donde tu vida fluye.


Te deseo que te escuches.


Para que prestes atención a tu sonido subterráneo.

Para que puedas reconocer el ser completo que ya sos.

*


PD: te regalo esta canción de Lucas Heredia, Viento a favor. Se me pone la piel de gallina cada vez que la escucho.

Soy Jime Sánchez y acompaño a mujeres que están listas para transformar su identidad, redefinir su visión y actuar en coherencia con la vida que desean vivir. Soy Coach Ontológico, Mentora de Identidad Profesional y desde hace más de 20 años trabajo con herramientas de escritura y dibujo en retiros, talleres y procesos individuales. Más de 350 personas ya atravesaron experiencias conmigo. También soy autora de los libros "Letras Luz" y "Diario de la infelicidad", donde comparto mis propios procesos de transformación.

Deja un comentario

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.