¡Hemos llegado al día 30! (¡aplausos, aplausos!)
Bueno, ¿qué decir si está todo escrito, no?
Me parece que les y me mostré todas mis caras: la luminosa, la sabia, la chispita, la música frustrada, la enojada, la que no tiene voz, la que habla hasta por los codos, la que pinta mandalas, la creativa, la que ama a su perro, la que reflexiona, la que ama, la que cuestiona, la que ve para atrás, para adelante y este momento.
Esos mil rostros, soy yo.
Cuesta a veces querer nuestro lado mundano y trivial, pero si logramos abstraernos un poco y salir de nuestro ombligo, les puedo asegurar que se van a terminar riendo de ustedes mismos.
Voy a leerme y ver los videos otra vez para lograr justamente eso. Decir ¡mirá lo que hice! y dejarlo así cómo está porque cada frase e imagen me muestra algo.
Para mí escribir es catártico: este es mi lugar para mostrarme como soy, sin tanta cháchara. Disfruto cada momento del proceso creativo (hasta la tan temible hoja en blanco). A veces, como ha pasado en algún que otro día, me sorprende el no tener ni una puta idea de lo que voy a escribir y de golpe, las letras salen solas. Porque de eso se trata también: de fluir.
Soy una buscadora innata, eso ya quedó más que claro. Me meto tan adentro mío que a veces me choco con las paredes cuando intento salir. Pero lo bueno es que cada vez salgo más rápido 🙂
Bueno, a modo de resumen y porque mañana me voy a…
Acá les dejo mis 30 días de desafío. Y como soy una agradecida de la vida, solo me resta decirles: ¡GRACIAS! (nos seguiremos viendo por aquí cuando me pinte).
Virginia Sanz
¡30 días más y no jodemos más! ¡30 días más y no jodemos más! 🙂
Jime Sánchez
jajaja bueno, me debo a mi público (?)