Muy pocas veces miramos hacia arriba.
Muy pocas veces miramos el cielo.
Muy pocas veces elevamos nuestros ojos hacia lo infinito,
por estar en lo finito esperando que de ahí surjan respuestas y eurekas.
Si mirásemos un poco más seguido al océano brillante,
llegaríamos a segundas conclusiones,
a segundas miradas,
a segundas opciones.
Y soñaríamos más,
divagaríamos más,
construiríamos nuevas y sorprendentes realidades
que alegrarían a nuestras almas y a nuestros seres
contaminados por cemento e infinitos laberintos.
Nos enseñaron a ver más el suelo y menos el cielo.
Nos enseñaron que el suelo es real y el cielo inalcanzable.
El suelo perdió su batalla
y el cielo espera ansioso que lo conquisten.
En el suelo se camina.
En el cielo se planea.
En el suelo existo sólo yo.
En el cielo existimos todos.
Foto portada: La Vida de Viaje
diego
yo tengo una nube
que es mía y está en el cielo
la idea siempre es soñar
cada vez más
Anónimo
muy buena reflexión, y es verdad. muy pocas veces nos animamos a soñar y a ver más allá. me gusta como escribis. saludos! nico.
marie
gordiii muyy lindo, me gusto mucho!! igual en mi caso deberia mirar mas el suelo q el cielo, no hace falta q lo aclare jaja
te kiero mi vida =)
efa
En el cielo existimos todos…Atiborrados 😛
Muy buenos versos
Salud
PAPI
Querida hija….Emociona tu espiritu poetico…invita a volar….idudables son los genes que llevas en tu sangre…te felicito..no dejes de escribir!!!!!!!!!!!!! te AMO…