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Hay una confusión silenciosa que todas y todos arrastramos:

“Si tengo miedo, soy miedo”

“Si me duele algo, yo soy ese dolor”

“Si me enojo, yo soy ese enojo”

Rupert Spira lo plantea de una manera incómoda, pero liberadora:

no se trata de negar la experiencia humana,

se trata de dejar de invertir nuestra identidad en ella.

Porque sí: el cuerpo siente.

 

El cuerpo duele, tiembla, se tensa, se acelera.

Las emociones cambian, suben, bajan, explotan, se apagan.

Los pensamientos aparecen.

Pero hay algo que no cambia.

Algo que siempre está.

Algo que nunca necesitó esforzarse para ser.

Eso sos vos.

Es decir, la consciencia que lo percibe todo.

Y acá aparece la revelación más power de la no-dualidad:

no somos un cuerpo,

no somos una emoción,

no somos un pensamiento.

Somos la consciencia en la que todo eso aparece.

Y lo sabemos (no por teoría) sino por experiencia directa:

las emociones van y vienen,

los pensamientos van y vienen,

las sensaciones van y vienen…

y vos seguís presente.

El miedo apareció. Después se fue.

La bronca apareció. Después se fue.

La tristeza apareció. Después se fue.

Y si algo aparece y desaparece…

¿cómo podría ser eso quien sos?

El yo verdadero no aparece ni desaparece.

El yo verdadero es el que ve aparecer y desaparecer todo.

Por eso la escritura me parece un anclaje perfecto para la no-dualidad, porque cuando escribimos, hacemos justamente eso:

miramos cómo un pensamiento se despliega,

cómo una emoción se mueve,

cómo una sensación cambia de forma…

y en esa observación, casi sin darnos cuenta,

dejamos de ser la emoción, el pensamiento, la sensación 

para convertirnos en la consciencia que la observa.

Ahí hay libertad.

Ahí hay espacio.

Ahí aparece la posibilidad de no vivir reaccionando.

Y entonces surge una pregunta vital:

¿Cómo sería vivir sin hacer del sentir una identidad?

¿Cómo sería acompañar cada emoción sabiendo que no define quien sos?

¿Cómo sería descansar en ese fondo de consciencia que nunca se altera?

No-dualidad es eso:

no negar la experiencia humana,

sino verla desde el único lugar donde siempre hay claridad, apertura y verdad.

Y desde ese lugar, lo humano se vuelve más amable.

 

Soy Jime Sánchez y acompaño a mujeres que están listas para transformar su identidad, redefinir su visión y actuar en coherencia con la vida que desean vivir. Soy Coach Ontológico, Mentora de Identidad Profesional y desde hace más de 15 años trabajo con herramientas de escritura y dibujo en retiros, talleres y procesos individuales. Más de 350 personas ya vivieron experiencias conmigo. También soy autora de los libros "Letras Luz" y "Diario de la infelicidad", donde comparto mis propios procesos de transformación.

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