5 CONSIGNAS DE ESCRITURA PARA CONOCERTE (PARTE 1)

¿Querés conocerte a través de la escritura?

Esta es la primera parte de una selección de consignas de autoexploración que recopilé para que puedas hacer en tu cuaderno o diario cuando quieras. Son ejercicios que hice y me gustaron mucho, y en cada caso te comparto en qué libros los encontré y cuáles son sus autores para que puedas seguir explorándolos por tu cuenta. Algunas consignas las reformulé y les agregué preguntas y disparadores en base a mi experiencia.

Que disfrutes el viaje 


1. Escribí sobre tus bloqueos (para saber la causa de tu problema físico)

1. Escribí sobre tu BLOQUEO FÍSICO: “¿Qué adjetivos pueden describir mejor lo que siento en mi cuerpo?” (la respuesta representará lo que sentís ante la persona o la situación que lo desencadenó).

2. Escribí sobre tu BLOQUEO EMOCIONAL: “¿Qué me impide realizar este malestar?” (las respuestas representan el o los deseos bloqueados) // “¿A qué me obliga este malestar?”. Retomá esta respuesta (o las respuestas) y agregá la palabra “no” al principio de cada una (estas frases también representan tus deseos bloqueados).

3. Escribí sobre tu BLOQUEO ESPIRITUAL: “Si me permitiera estos deseos, ¿qué sería?”. Podés utilizar o no los deseos encontrados en la etapa anterior (esta respuesta corresponde a una necesidad profunda de tu ser bloqueada por alguna carencia).

4. Escribí sobre tu BLOQUEO MENTAL: “Si en mi vida me permitiera ser… (llená este espacio con las respuestas de la pregunta anterior), ¿qué podría sucederme de desagradable o de no aceptable?” (esta respuesta corresponde a la creencia que bloquea tus deseos y que crea el problema físico).

Te sugiero que hagas esta consigna en un lugar tranquilo y silencioso. Escribí las preguntas en un cuaderno y cuando termines el ejercicio leé qué representa cada respuesta. Respirá y tomate tu tiempo. Si lo que sale es mucho para vos y no sabés cómo afrontarlo, abrite a pedir ayuda a un profesional.

*Este es un ejercicio de biodescodificación propuesto por Lisa Bourbeau, experta en desarrollo personal y autora del libro “Escucha tu cuerpo”.


2. Escribí sobre tu futuro (para que el pensamiento enfocado empiece a crear tu realidad)

1. Imaginate a los 11 años: ¿qué te gustaba hacer? ¿Quién eras? ¿Quién pensabas que serías?

2. Traete al ahora y escribí sin parar durante 5 minutos: si cualquier cosa fuera posible, de manera rápida y fácil, ¿cómo sería tu vida? ¿Qué personas estarían cerca? ¿Qué estarías haciendo? ¿Dónde estarías viviendo? ¿Cómo te sentirías? ¿Qué aspecto tendrías? ¿Cuánto dinero estarías ganando?

3. Imaginate que transcurrió un año y lograste todo lo que deseabas. Visualizalo y sentilo. Cuando estés listx, escribí durante diez minutos todo lo que creaste, lo entusiasmadx y contentx que estás. Dejá salir todas las emociones y pensamientos que surjan.

*Este ejercicio lo vi en el libro “Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer” de Christiane Northrup (médica y divulgadora de la salud de la mujer) que lo súper recomiendo.


3. Escribí sobre lo que te preocupa (para que deje de estar en el plano mental)

1. Escribí 10 minutos cada día durante 7 días seguidos sobre un tema en el que estés pensando mucho o que te preocupa.

2. Mientras escribas, prestale atención a tus sensaciones corporales, emociones y pensamientos. Si salen otros temas, seguiles el hilo. Lo importante es no frenar y dejarle espacio a lo que salga. Tampoco importa si te repetís. Eso sí: no escribas más de 10 minutos por más que tengas mucho para decir.

3. El día 8, en un lugar tranquilo, leé los 7 textos que escribiste. Preguntate qué te aportan, sacá conclusiones, tomá notas, sacá flechas de cosas que te llamen la atención.

4. Si detectás que hay otro tema en particular que te preocupa, repetí el ejercicio con ese tema cuando quieras.

*Este ejercicio lo encontré en el libro “La escritura terapéutica” de Silvia Adela Kohan, filóloga y especialista en técnicas narrativas. Amo fuerte sus libros y sus consignas me ayudaron a clarificar mi cabeza y mis emociones.


4. Escribí sobre tu cuarentena (para resignificarte y redescubrirte)

1. ¿Cuánto te quejás, y por qué? ¿Qué decisiones tomás? ¿Te hacés cargo de esas decisiones? ¿Asumís responsabilidad o la proyectás en el afuera?

2. ¿Estás a gusto con la vida que elegís? ¿Qué extrañás del afuera? ¿Qué es realmente valioso para vos?

3. ¿Cómo te sentís estando en soledad? ¿Te reconocés? ¿Te sentís cómodx con vos mismx? ¿Cuánto depositás en el afuera?

4. ¿Qué es la libertad para vos? ¿Cómo te llevás con el no-movimiento?

*Estas preguntas las escribió Sol Iametti en una de sus historias de Instagram. Te recomiendo que sigas su cuenta si te gusta la escritura y la poesía.


5. Escribí tu palabra-fuerza (para recordarla en los momentos difíciles)

Algunas tribus africanas tienen esta tradición: cada uno de sus miembros adquieren al nacer una palabra-fuerza, secreta, que es pensada o pronunciada cuando necesitan una ayuda extra de su interior. Apoyados en ella se sienten más capaces de emprender sus objetivos o superar obstáculos.

Te propongo que elijas cuál es tu palabra-fuerza. Escribila, pintala, decorala. Hacela bien tuya. Pegala en un lugar bien visible y cuando lo necesites, repetila en silencio. Como experimento y si te animás, escribí un poema partiendo de esa palabra.


¿Cuál de las consignas te gustó más y por qué? Si querés, compartime tus reflexiones, ideas o lo que sea que quieras en los comentarios 💛

Comentarios:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .