Día 9: Desvelada

No logro conciliar el sueño. El reloj marca que son las 03:03 am y mis ojos siguen tan abiertos como si por la ventana se asomara un sol de amanecer. No fue buena idea prender la computadora a estas altas horas de la noche, pero quería leer historias de viaje y eso hice. Esa fue la razón por la que “el dormir” pasó a ser “el escribir” post lectura.

Hace más o menos unos cuatro días que me viene pasando algo que nunca antes sentí (y que quizás me viene bien exteriorizarlo virtualmente) (esto del Desafío Creativo se convirtió en un diario íntimo): veo mis pensamientos nocivos pasar. Me refiero a esos no constructivos, que no llevan a nada más que a enredos mentales de todo tipo, forma y color.

Como si estuviera sentada en el banco de una estación de tren con mi valija a un costado, aguardo entrar a un vagón que quién sabe a dónde me llevará. Veo pasar a esos que abren caminos inconclusos o que circulan en círculo, me pongo en pie para chequear que no me los pierda por despiste, amago subirme a las formaciones equivocadas, pero vuelvo a mi lugar sin chistar, sabiendo que esos no son mi lugar.

Juro que nunca me había pasado verlos así. Funcionan como una calesita. Viene uno, después otro, después el uno otra vez, después otro diferente, después el otro insiste y así. Me di cuenta que la única arma anti-chaparrones mentales es algo que leí en muchos libros de autoayuda a lo largo de mi vida: el ahora, el instante y que recién en estos días pude comprender.

Las ráfagas de consciencia cada vez se vuelven más intensas y prolongadas, pero si tengo que ser franca, algo me pasa con eso: me da miedo. No le encuentro ninguna otra respuesta al hecho de que si ves que hay algo que te hace extremadamente bien, no lo adoptes al minuto. Sé que nuestra cabeza es algo salvaje en ese sentido, pero no entiendo por qué a veces le cuesta tanto volantear.

El desafío consciente sigue en pie pero me cuesta, quizás está trabajando a un nivel más inconsciente (qué contradicción lo que acabo de escribir recién). No sé bien lo que está pasando pero es así. Veo mis nubarrones, los observo, hasta les toco la panza con el dedo pulgar y se me ríen como si fueran bebés con pocos meses de vida. Los flashes de consciencia tocan los tambores y sí, los escucho… pero me quedo dura. Estoy entre la espada y la pared, sin tener espadas que me amenacen ni una pared que frene mis pasos.

¿Hago algo? ¿Me quedo inmóvil? ¿O voy despacito hacia donde sé que tengo que ir? ¿Por qué me da miedo? ¿Tendré pánico de vivir sin mi mente esquizofrénica? No me entiendo.

DesafíoCreativo #9

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4 comentarios sobre “Día 9: Desvelada

  1. Hola Jime, como estás??
    Espero que más que bien, y que este 2016 te traiga muchisimos lugares nuevos por recorrer,
    y experiencias únicas por vivir.

    Quiero que sepas que desde que empece a leer tu blog, cada post que leo me gusta e interesa más,
    con los textos reflexivos me siento super identificada,
    y con los de viajes, y palabras de aliento me llenas de fortaleza para decidirme a viajar!

    Pero con este post en particular, siento que expresaste de una manera única lo que me esta pasando,
    hace un año que comence a interesarme en la explicación del budismo
    a estos momentos de conciencia del ahora que vos decís
    y llegué a la conclusión qué no importa cuando fue la primera vez que uno comienza a ver el mundo desde ese modo, y aunque a veces la rutina, la vida, las actividades nos vayan llevando de nuevo a no ver con tanta claridad,
    esos momentos de iluminación cuando ocurren son geniales,
    y nos incentivan a mirar con ansias cada detalle del presente y a valorarlo todo.

    Gracias por tus palabras, de este post y de todos!

    1. Hermosa! Gracias. Ya vendrán otros posts reflexivos. Pasó mucha agua bajo el puente durante estas semanas y necesité silencio para procesar todo. Ahora sí, los próximos se vienen cargaditos! jajaja

      Te mando un abrazo fuerte. Me alegra de corazón servir de puente de palabras. Muchos muchos besos!

      PD: Hay muchos libros sobre budismo para que leas, pero puntualmente yo estoy leyendo uno que se llama “Aproximación a Krishnamurti” de Armando Clavier (nada que ver con el budismo, pero al fin y al cabo, la esencia de los mensajes es la misma). Es muy viejo (del año 1969, se ve que algún familiar mío lo leyó hace años y ahora lo tengo conmigo). Si podés leer algo sobre él (Krishnamurti) te lo recomiendo. Hay una frase que me quedó grabada y dice algo así: no importa lo que tu intelecto pueda entender, lo que importa es llevarlo a la experiencia. Y es así, solito y sin esfuerzo, cuando el aquí y ahora se hace presente.

      1. Que genial que vengan textos cargados de nuevas vibras!!
        Casualmente ahora estoy leyendo uno de Krishnamurti “La Vida es Acción”,
        y definitivamente todos apuntan a vivir el presente!!
        Este tmb lo recomiendo a full!!
        Muchas gracias x tu respuesta y la buena onda en cada mensaje!

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